domingo, 8 de julio de 2018

Lecciones de Fe Cristiana. Lección Nº1: Compromiso


Lecciones de Fe Cristiana

Vivida en la Iglesia Episcopal,

Bajo la dirección de la Biblia como norma suprema,

En el camino de la tradición y la Razón

Lección Nº 1 – Compromiso

Daniel Montero Bustabad – www.monterodaniel.com



Un joven estaba muy contento de poder aprender de la fe, y se reunió con un maestro de mucha experiencia. El maestro dijo a su discípulo: “Antes de comenzar a hablar de nuestra fe, es importante hacerte una pregunta: ¿Estás dispuesto a morir por la fe?” El discípulo contestó: “Sí, estoy dispuesto a dar mi vida por el mensaje de la Biblia”.

Esta historia real nos muestra que la enseñanza que hoy empezamos todas juntas, es un camino de gran importancia. No se trata de hablar por hablar, ni sólo de recibir información o datos. Se trata de que todas nosotras vivamos juntas una experiencia muy profunda, que empieza por aceptar el compromiso de dedicar, en serio, toda nuestra vida a Jesús. Dedicar nuestra vida a Jesús significa vivir todos los días en amor a Él, así como en amor y solidaridad con todos los seres humanos. La única cosa más difícil que morir por la fe, es vivir todos los años de nuestra vida, fieles, en compromiso firme, constante, día a día, dedicados a Jesús y al prójimo.

Por ello la enseñanza que hoy damos inicio, comienza con una decisión: La decisión de que Jesús sea lo más importante en nuestra vida, es decir, que lo prioritario para nosotras, sea el amor a Jesús y al prójimo, una vida dedicada a la solidaridad. Nuestro tiempo, dinero, habilidades y pasiones, en nuestra vida de todos los días, han de dar gran importancia a este amor a Jesús, y a la solidaridad con el prójimo, con los necesitados, y con la Iglesia. Estas son las prioridades que Jesús nos muestra en la Biblia.

Unámonos juntas y juntos en esta oración: “Amado Dios, quiero que Jesús y su enseñanza sean lo más importante en mi vida. Entrego mi vida a Jesús. Reconozco ante ti mis errores, pecados y limitaciones, y te pido tu perdón y tu ayuda. Te pido que Jesús dirija mi vida, la de mi familia, la de mis seres queridos, y a la Iglesia San Felipe y Santiago. Te pido que abras ante nosotras un futuro de esperanza en Ti. Gracias por tu respuesta de amor”. Ahora iniciamos una vida renovada en Jesús. ¡Felicitaciones!

En la primera lección que el maestro dio a su discípulo, le recordó el texto de Deuteronomio 6:4: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor es Uno”. Fue el texto especial, que el sacerdote que casó a los padres del maestro, les dio como guía para su matrimonio. Ese versículo es muy importante. Enfaticemos la primera palabra: “escucha”. Escuchar no es solo oír, sino prestar atención, grabar en el corazón y en la mente y, sobre todo, aceptar como algo importante. Eso es lo que realmente significa escuchar.

Por ello las lecciones que compartiremos juntas y juntos, se basan precisamente en un dar y recibir unos de otros. Aprenderemos juntas, con la mente y el corazón abiertos. Viviremos comprometidos con lo que aprendemos unos de otros, dispuestos a prestar atención, a pensar seriamente en lo que aprendemos, y a ponerlo en práctica en nuestra vida diaria.

A continuación nos dice Deuteronomio 6:5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. Este es el gran mandamiento que, junto al amor al prójimo y la solidaridad, son lo más importante de nuestra fe.

Sigamos leyendo Deuteronomio 6:6-7 “Grábate en la mente todas las cosas que hoy te he dicho,  y enséñaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes”. Lo que aprendemos de Jesús, no es para dejarlo olvidado o para guardarlo sólo para nosotras. La fe cristiana que aprendemos se comparte con la familia, con los seres queridos, y con la Iglesia, todos los días. La enseñanza cristiana a los hijos en el hogar, es algo muy importante para nuestra fe. Es algo que Jesús desea que hagamos. No podemos dejar abandonados a nuestros hijos o padres ancianos, entretenidos solo con televisión y tecnología. Debemos enseñarles todos los días acerca de la Biblia, mediante la conversación, la lectura de la Biblia, la oración, y el contar historias.

También Deuteronomio 6 nos llama a escribir los mandamientos de la fe en las puertas de nuestra ciudad. Esto es un símbolo que significa que la enseñanza de la Biblia debe ser importante en los asuntos políticos de nuestra ciudad y país. La moral o ética del cristiano debe vivirse diariamente en su comportamiento en su casa, en su trabajo, a la hora de votar en las elecciones, y de tomar responsabilidades públicas. Debemos vivir de forma correcta en nuestros hogares, trabajos y país. Esto es lo que hace progresar a los países.

Conclusión: En esta lección hemos aprendido lo siguiente:

            1) Hemos aceptado a Jesús como el Dueño de nuestra vida y como nuestro Salvador. Jesús va a guiar y dirigir nuestra vida. Es un compromiso serio.

            2) A lo largo de esta y las siguientes lecciones, vamos a aprender unas de otras con la mente y el corazón abiertos, dispuestos a aprender de los demás, de Jesús, y a obedecer y poner en práctica lo que Jesús nos enseñe por la Biblia.

            3) Lo que aprendamos, así como todo lo que sepamos de Jesús, lo compartiremos con nuestros hijos e hijas, con el resto de la familia, seres queridos, y con la Iglesia. La educación cristiana de la familia es una responsabilidad nuestra. La televisión y los videojuegos NO pueden ser lo más importante de la vida de nuestras hijas e hijos, sino lo que aprendamos de Jesús y de la Biblia.       4) Debemos vivir con moral o ética como personas, como parte de nuestra familia, en nuestros trabajos, y como ciudadanos y ciudadanas comprometidos con la justicia y la solidaridad.

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