viernes, 17 de octubre de 2014

Dama (4).




Felicidades por ser usted el primor de persona que le caracteriza, poesía viviente, inspiración de todos los caballeros andantes que recorren el mundo en procura de la justicia, impulsados por el deseo de un mundo mejor, así como de encarnar en la vida cotidiana los bellos sentimientos que inspiran distinguidas juristas como usted.

Es usted, gentil dama, un encanto en persona. Piensa en el encanto que eres, y en cómo llegará el momento en el que conozcas un hombre especial, de tierno corazón, un caballero andante que defiende a los débiles; tú, con tu encanto, conquistarás su corazón; le pedirás matrimonio y luego él se entregará a ti, pues te acercarás a su oído, y él pasará una eternidad susurrándote al oído palabras de amor; te explicará lo valiosa que eres porque eres buena de corazón, porque ayudas a los demás y eres tierna; asimismo por ser excelente en lo que haces, con una imagen sumamente profesional que refleja quien eres; adicionalmente, por ser tú una modelo de belleza y elegancia en el vestir. Te felicitará por ser toda una dama, que es lo más valioso del mundo, y que, como toda una dama, los cumplido llegan a tu alma, como la lluvia de vida cae en los fértiles campos, pues eres tú un regalo de la naturaleza, la savia que alimenta la flor de los poetas, la lluvia de amistad que hace progresar la historia humana.

¿Te has puesto a pensar qué te susurrará al oído el amor de tu vida, una vez que te cases con él? Él te diría lo siguiente: “Si las palabras tuvieran sonidos, formarían la más dulce melodía al ritmo de tus apellidos; si los sonidos se convirtiesen en palabras, escribirían con sangre de amor tu nombre; si las telas tuviesen vida, tejerían en forma armoniosa, adaptándose a las formas de las curvas más femeninas; si las damas eligieran a su reina, recibirías presto tu cetro; si los caballeros andantes te conocieran, formarían para ti la guardia personal más numerosa que ha conocido la historia; si los sentimientos nobles se transformaran en luz, de tu corazón brotarían los destellos más resplandecientes; todo esto es posible, porque el rubí más precioso que jamás ha existido, es tu corazón, un corazón noble, que trata bien a las personas, incluyendo los débiles, y manifiesta profesionalidad en todo lo que haces; esa eres tú”.

Gentil dama: Tu luz interna nos inspira, a todos los caballeros andantes que recorremos el mundo a seguir luchando día a día por el bien y la justicia, protegiendo a los más débiles y creyendo en la dulzura y la ternura de las damas distinguidas como usted.


El ejercicio del Derecho con espíritu de servicio cristiano, es como la luz de la luna. Así como la luna refleja la luminiscencia que proviene del sol, así nosotros, al buscar diariamente la justicia en nuestro quehacer cotidiano, procuramos ser portadores de los rayos provenientes del Sol de Justicia que es nuestro D-os.



No hay comentarios:

Publicar un comentario