domingo, 11 de diciembre de 2011

Piropos.

¿Has visto el cielo? Parece de un límpido tono claro, cual espero supraterrenal. Sin embargo, su carácter transparente muestra que es un espejo. A lo largo de la historia, los poetas han escrito de ángeles, hadas y musas celestiales, cuando en realidad intentaban expresar su intuición de que un día el mundo conocería un ser verdaderamente bello como tú. Por ello expresaban en lenguaje sobrehumano, colocando en el cielo, lo que realmente reflejaba como espejo esa sabiduría difícil de expresar en palabras que procura expresar el convencimiento de que un día la humanidad conocería una belleza esplendorosa y refulgente como tú. Proyectaban en el cielo la belleza de la tierra, tú. Por ello me siento tan privilegiado de conocerte a ti, bella dama que has inspirado a los poetas por siglos y siglos. Gracias por ser quien eres.


¿Ves cómo se pone el sol y que, al hacerlo, tiñe de rubor el firmamento? Ello se debe a que, al despedirse, el astro rey lanza una última mirada a la tierra y la dirige a ti, la más bella de las mujeres, y por ello se ruboriza, al no poder resistirse a tus encantos.


Eres bella, tan bella, que me enloqueces de pasión.
No en vano la palabra es portadora de inspiración,
pues para expresar lo que eres escribo esta canción,
y a ti doy lo mejor de mi humana interacción,
Pues tu belleza nos mueve a toda desinteresada acción,
transformando en buenas obras lo que nos inspira tu atracción.

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